Madrid
(España) – La
conexión entre la Historia del Arte y la moda se hace evidente en la
exposición "El Arte de Volar según Candela Cort" que acoge
el Museo del Traje de Madrid. Aquí, la artista combina de manera original,
exquisita y delicada algunos de los retratos más representativos del arte
con los tocados que la han hecho famosa.
Los personajes, extraídos de frescos y lienzos del arte clásico,
renacentista, barroco, moderno y contemporáneo (Cranach, Rubens, Modigliani,
entre otros) se convierten en modelos tocados con algunos de los materiales
más distintivos de Candela Cort como son el terciopelo, arpillera, tul,
organza, gasa, latón…
Candela Cort es una de las mejores sombrereras del momento. Colabora
regularmente con diseñadores de moda y sus tocados aparecen en películas,
óperas, obras de teatro y acontecimientos importantes.
Sus trabajos de sombrerería se caracterizan por la ausencia de ángulos
rectos. En sus formas abundan las volutas, los círculos y las espirales que
inundan las pinturas que reinterpreta en estos nuevos collages.
"El Arte de Volar según Candela Cort" podrá visitarse hasta el próximo 26 de
mayo.
Bolonia
(Italia) – La
ciudad de Nueva York es, ha sido y será fuente inagotable de inspiración
para todo tipo de artistas, ya sean cineastas, cantantes, diseñadores de
ropa, complementos, mobiliario, etc.
Esta temporada, la firma italiana La Perla también se
ha dejado seducir por el encanto de La Gran Manzana y ha diseñado su
línea de baño con la inconfundible silueta nocturna de la ciudad y sus
mil luces en mente.
Una de los bañadores más especiales de la colección es el "Eloisa" donde
los trenzados del tejido nos recuerdan los cruces metálicos del puente
de Brooklyn. También el bañador-collier, adornado por un bordado
metálico que puede lucirse solo, sobre la piel desnuda, o superpuesto
como si de una joya se tratara.
Drapeados, efectos holograma y orquídeas estampadas sobre reflejos
acuáticos son los otros elementos protagonistas de estas prendas,
ideales para una exclusiva fiesta de verano en algún jardín de un ático
de NYC. ¿Te apuntas?