SINOPSIS
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Ambientada en Los Angeles en 1962, "Un Hombre Soltero" es la historia de
George Falconer (Colin Firth), un profesor universitario británico de 52
años que lucha por encontrarle sentido a la vida tras la muerte de su
compañero sentimental, Jim (Matthew Goode).
George rememora el pasado y no consigue ver el futuro. Mientras, le
seguimos a lo largo de un único día en el que una serie de sucesos y
encuentros le llevan en última instancia a decidir si la vida vale la
pena. Entretanto recibe consuelo de su amiga Charley (Julianne Moore).
"Un Hombre Soltero" es una historia romántica sobre un amor interrumpido,
sobre el aislamiento que forma parte inherente de la condición humana y,
en definitiva, sobre la importancia de los momentos aparentemente
insignificantes de la vida.
Basado en una novela de Christopher Isherwood, el filme está dirigido por Tom Ford.
© Aurum Producciones.
CRITICA
- Durante los años 90, Tom Ford era el niño mimado del mundo de la
moda tras convertir a una Gucci al borde de la bancarrota en una exitosa
empresa de moda y accesorios de lujo.
Su armamento: diseños muy sexys inspirados en los años 70 y campañas
transgresoras y subidas de tono. Más tarde, cuando la firma italiana
adquirió Yves Saint Laurent, Ford fue también nombrado director creativo
de la emblemática casa francesa. Sus éxitos continuaron hasta que en
2004 daba
por finalizada su relación con el Grupo Gucci tras no llegar a un
acuerdo sobre el
control creativo de las marcas.
A su marcha, lanzó su propia firma de pret a porter, pero aquello no fue
suficiente para evitar lo que sería para el diseñador una época difícil en la que la depresión y la lucha por
su propia identidad estuvieron en juego. Tom Ford había pasado de ser un
influyente referente de estilo a nivel internacional a un simple ex
directivo de una multinacional.
En aquel tiempo, encontró la ayuda que necesitaba en los
libros de Eckhart Tolle, títulos como
"El Poder del Ahora" y "Una Nueva Tierra" que nos hablan de
la importancia de vivir el momento. Mediante técnicas milenarias nos
enseñan a entender la mente para superar el dolor.
Dos años después, Ford decidió reinventarse a sí mismo convirtiéndose en cineasta.
"La moda es muy pasajera. El cine dura para siempre", dice.
En el 2006 compró los derechos de la novela "Un Hombre Soltero" (1964)
del escritor británico homosexual, Christopher Isherwood, el mismo
que escribió la historia "Sally Bowles" que más tarde ser
convertiría en el musical "Cabaret". En su día, el libro fue
de gran importancia para el movimiento gay, y Ford había sido gran
entusiasta de la obra de Isherwood desde que la descubrió años atrás.
"Un Hombre Soltero" es
la historia de George Falconer, un profesor universitario británico de
mediana edad afincado en la California de principios de los 60, el cual
acaba de perder a su
compañero sentimental en un accidente de tráfico. Debido a su homosexualidad escondida, George no
puede dar a conocer su relación abiertamente, obligándole ello a mantener
el luto para sí mismo.
George se ha creado
una especie de muralla infranqueable de soledad que el actor Colin Firth
logra interpretar magistralmente con una elocuencia basada en la
economía de gestos. Firth es, sin duda, el alma y valor principal de
esta película.
Visualmente,
Ford nos presenta a un George que parece extraído de un anuncio de
los años 60, viviendo en un mundo donde hasta el más mínimo detalle está
cuidado.
Al comienzo del filme, George se levanta para enfrentar lo que apunta a ser su último
día. Está en crisis, no ve claro su futuro, no es capaz de decidir qué
va a hacer con su vida. Piensa en el suicidio... pero
el hecho de haberse planteado acabar con su vida le
hace ver los pequeños detalles con una inusitada vitalidad. De pronto,
el profesor al borde del abismo empieza a resucitar.
Utilizando reiteradamente un recurso cinematográfico que resulta a veces
pueril y otras molesto, la súbita saturación de los colores
apagados que caracterizan la película, Ford pretende reflejar la
intensificación y más vívida percepción de George en ciertos momentos. Sin
embargo, tal es la intensidad de la interpretación de Firth que, llegado
el momento, ya no nos importa su uso.
Tom Ford dice de esta película que es lo más personal que jamás haya hecho. La
afirmación es prácticamente innecesaria. No hay más que ver la apariencia
física de su protagonista y el mundo en
el que vive, más afín con el cuidado estilismo de una producción
de moda que con el de una película realista. Pero aún hay más, su casa es
también un claro
reflejo del gusto del director por la arquitectura y la decoración.
La obsesión por el detalle estético no sólo
está presente en la forma en la que George guarda su ropa, sino en cómo tiene ordenado el cajón del
cuarto de baño, que, por cierto, fue preparado por el propio Ford.
Visto lo anterior, es fácil
concluir que otras tomas en las que la cámara se desliza por la biselada
topografía de cuerpos masculinos, primeros planos de labios y ojos forman sin duda parte del lenguaje neuro lingüístico en el que se
expresa la mente del novel director.
No puedo dejar de mencionar al menos a otros tres personajes en esta
historia. Charley, vecina, amiga y antigua amante de George. Julianne
Moore interpreta con gran acierto a este personaje, el cual, según la
propia actriz, está inspirado en la
abuela de Ford.
Charley es frívola, de una manera que resulta incómoda, Pero tras
esa apariencia encontramos el drama de una mujer que ha construido su vida en
torno a su belleza, a ser madre y una buena anfitriona, todos los valores
tradicionales de la época que le ha tocado vivir. Acabada la etapa de madre y
desvaneciéndose poco a poco su encanto físico, Charley se siente atrapada e indecisa
mientras alberga la esperanza de volver a seducir a George.
Otro personaje interesante es Kenny, interpretado por el joven actor británico Nicholas Hoult, alumno de George
siente una gran admiración por su profesor. Ford ve a este personaje como un
ángel dentro del drama de la historia. Quizás por ello también le sugirió que leyera
los textos de Eckhart Tolle para poder preparar su papel.
Finalmente, mencionar el cameo del modelo
internacional español, Jon Kortajarena, en el papel de Carlos.
Tom Ford comenta que "Un Hombre Soltero" ha sido toda una
sorpresa para más de un amigo suyo, quienes parecen haber descubierto una faceta
más profunda del diseñador de moda convertido ahora en cineasta. Quizás
sea así.
Está claro que los escritos de Eckhart Tolle, con su invitación a vivir
el presente y valorar el día a día, están presentes a lo ancho y largo de
la película. No en vano, el director dice, "Las cosas pequeñas de
nuestra vida son en realidad las cosas grandes. Y creo que es
importante recordarlo", y añade, "... una película debería
retarte, hacerte pensar. Y si puedo lograr que el público abandone la
sala pensando, 'Caramba, necesito prestarle más atención a mi vida
diaria porque esto es todo lo que tengo', entonces creo que la película
habrá tenido sentido".
Puede ser que ese matiz sí lo haya incorporado Ford a su vida. Sin
embargo, el no identificarse con las cosas materiales, que también forma parte de
las enseñanzas de Tolle, parece brillar por su ausencia en este filme.
Tal vez sea
mucho pedirle a alguien que, por vocación, es todo un icono de estilo.
Termino esta crítica mencionando la estupenda banda sonora orquestal a
cargo -a excepción de cuatro temas- de Abel Korzeniowski y Shigeru Umebayashi.
Llena de sencillez y belleza, es una preciosa mezcla de
romanticismo, ternura, obsesión y tranquilidad. Su aportación a la
ambientación del filme es clara y capta a la perfección la emoción y el
mensaje que Ford quiere transmitir.
"Un Hombre Soltero" llega a España el 12 de febrero
del 2010. En EE.UU. se estrenó el 11 de diciembre del 2009.
Para fechas de
exhibición en tu ciudad, consulta la cartelera local.
© 2010 Freddy Vicioso-Galán.